Hoy, en el marco de los encuentros “Café en Familia” organizados por el Ilustre Colegio de la Abogacía de Barcelona, se analiza una cuestión cada vez más presente en la práctica jurídica: el impacto del divorcio en la residencia y la nacionalidad de las personas extranjeras en España.
El Derecho de Familia y el Derecho de Extranjería están hoy estrechamente conectados. En muchos casos, la situación administrativa de una persona depende directamente del vínculo matrimonial. Cuando este desaparece, pueden surgir consecuencias relevantes si no se ha planificado previamente.
Es frecuente que tras un divorcio se produzcan situaciones de irregularidad sobrevenida, especialmente en supuestos de reagrupación familiar o tarjetas de familiar de ciudadano de la Unión. También puede verse afectado un procedimiento de nacionalidad en curso.
Por ello, antes de iniciar un procedimiento, es imprescindible analizar el tipo de autorización de residencia, su dependencia del matrimonio y las posibles alternativas legales. En este contexto, el momento en el que se actúa resulta determinante.
La sesión, presentada y moderada por Carmen Varela, pone el foco en la necesidad de abordar estos asuntos desde una perspectiva estratégica, integrando el análisis familiar y administrativo.
En los divorcios con elemento de extranjería, no se trata solo de resolver la ruptura, sino de hacerlo sin comprometer la situación jurídica de la persona.


